Entrevista a TRÍO ZUKAN “Estimamos mucho la recepción del premio, porque supuso reconocer y valorar un trabajo realizado durante largo tiempo y con mucha pasión

En 2020 recibisteis el Premio Musika Bulegoa. ¿Qué significó para vosotros recibir un premio como éste?

Un honor, un gran honor. Estimamos mucho la recepción del premio, porque supuso reconocer y valorar un trabajo realizado durante largo tiempo y con mucha pasión. Musika Bulegoa reúne a diferentes agentes y la concesión del Premio, prueba de esa diversidad, supuso para nosotros un reconocimiento al trabajo bien hecho.

Conjugáis tres instrumentos que no es muy común escuchar juntos: percusión, acordeón y txistu. ¿Dónde está el secreto de vuestro éxito?

La formación instrumental de txistu, acordeón y percusión nunca se ha trabajado de esa manera antes del nacimiento de Zukan. La unión de estos instrumentos es uno de los pilares principales del trío, y, por supuesto, tiene sus aspectos positivos y negativos. El aspecto positivo es muy evidente: uniendo por primera vez tres instrumentos, conseguimos nuevos timbres o sonoridades. Y en el lado negativo nos encontramos con la necesidad de empezar desde cero porque apenas había música escrita. Esta casuística ha obligado a Zukan a trabajar con varios compositores desde sus inicios para crear un nuevo repertorio.

Hasta el día de hoy hemos trabajado con numerosos compositores a nivel nacional e internacional, y como no hay precedentes, se han creado piezas muy diferentes y muy diversas. Eso ha dado una frescura tremenda al grupo y a sus conciertos, y ha creado algo original. Además, nos gusta probar cosas diferentes, siempre dentro de la música contemporánea, pero nos atrevemos con diferentes estéticas. También trabajamos con diferentes instrumentos, electrónica y otras disciplinas artísticas, el objetivo es encontrar diferentes formas de hacer arte y disfrutar con ellas, y con ello ofrecer al público ese placer y la posibilidad de conocer la música desde un punto de vista diferente.

Os alejáis mucho de la música comercial. ¿Creéis que es más difícil que este tipo de trabajos tengan éxito?

No es fácil medir ese nivel de dificultad, ya que cada estilo musical tiene mercados muy diferentes. En nuestro caso, sabemos que la música que hacemos es bastante minoritaria, porque mayormente nos movemos en circuitos especializados. Ahora bien, creemos que la música contemporánea es para todos y para todas, no es sólo para gente especializada, y uno de nuestros deseos es que esa barrera psicológica que existe en la sociedad respecto a la música actual se vaya rompiendo poco a poco. Nuestras propuestas son frescas, nuevas, diferentes, o al menos intentamos que así lo sean, y nos damos cuenta de que el público sale satisfecho de nuestros conciertos. Eso nos da fuerzas para seguir con este trabajo, para seguir creando.

Han sido años difíciles como consecuencia de la pandemia. ¿Cómo habéis llevado toda esta situación como grupo?

Hemos intentado hacerlo de la manera más adecuada, dentro de lo que la situación ha permitido. Han sido tiempos difíciles para todos y Zukan, como todos los grupos, se ha encontrado en situaciones desconocidas hasta este momento: positivos, cambios de fechas de los conciertos, bajas de los músicos y más. El objetivo fundamental siempre ha sido buscar la solución más adecuada en cada situación de dificultad y sacar adelante nuestro trabajo y nuestra pasión, y en nuestro caso, podemos decir que nos hemos adaptado bien a la situación y no hemos tenido que cancelar ningún concierto; hemos conseguido que tarde o temprano se celebren todos.

¿Qué esperáis para 2022?

Para 2022, tenemos previsto continuar con la línea de trabajo de Zukan, es decir, encargar un nuevo repertorio, revisarlo y estrenarlo en diferentes festivales, tanto especializados en música contemporánea como en otros de temática más general. Además, en 2022 tenemos varios proyectos que nos parecen muy atractivos: el primero lo presentaremos en mayo y será una coproducción con el Museo de la Siderurgia de León, la Fundación Antonino y Cinia y la compositora Hara Alonso. Se trata de un espectáculo diseñado específicamente para la sala de máquinas del pozo minero Herrera II, en el valle leonés de Sabero. Luego, en verano, entraremos en el estudio de grabación para trabajar en nuestro segundo CD. Será un trabajo en colaboración con IBS Classical, donde recogeremos las últimas obras que hemos recibido. Y en otoño, además de otros conciertos, reservaremos unos días para ir a Chipre. Allí mostraremos nuestro trabajo en el prestigioso festival internacional de música de cámara Pharos.